Como en toda primera película de super herores asistimos al porque de las cosas. ¿Por qué Stark es así? ¿Por qué se fabrica una armadura asesina? ¿Qué va a hacer con ella? ¿Quién es el enemigo a eliminar? Típicas preguntas que se resuelven durante los minutos de la cinta y que por supuesto dan respuesta a cualquier disquisición filosófica que se nos ocurra en el simple mundo de los super herores. Pero siempre muy necesarias para entender de qué lado están las explosiones.
Como ya suponíamos, Iron Man: El hombre de hierro se trata de una película de argumentación sencilla, con toques divertidos, alguna pizca melodramática y sobre todo muchos efectos especiales, explosiones, destrucción y golpes. Que es a lo que vamos al cine. Con lo cual no decepciona.

El rico y juerguista Stark un día cualquiera, después de darse una vuelta con su Audi R8, haciendo una demostración de un nuevo portento armamentístico que vender para hacerse un poco más rico es secuestrado por un grupo guerrillero con la intención de ponerle a trabajar para ellos. Como el tipo es listo como para hacerse fotos al lado de Bill Gates (el que nunca ha programado en su vida) en vez de construir unos cuantos misiles capaces de arrasar montañas enteras se hace, siguiendo unos briconsejos, un reactor ARK en miniatura y una tosca armadura con la que matar unos cuantos talibanes.
Después de darse cuenta de que es un hijo de puta que se enriquece con las guerras en las que sus balas surcan el aire decide hacerse el buen samaritano desmantelando la división de armas de su corporación y mejorando el diseño de la armadura que le sirvió para escapar de sus captores.
El resultado es un socio encabronado y una flipante armadura que le hace casi invencible, el sueño de cualquier friki. Por supuesto el socio que no tiene tantos escrúpulos y no ha pasado unos meses de vacaciones en la talibanlandia no está muy de acuerdo con el nuevo plan de vida de Stark e intentará hacer todo lo posible para hacerle cambiar de idea. Como robarle diseños, intentar matar a su novieta y matarle por supuesto.Todo a ritmo de rock.
Vicisitudes típicas de un super herore en sus comienzos que por supuesto el espectador sabe como terminaran. Lo de salvar el mundo de su aniquilación total se queda para la segunda parte. Segunda parte que esperemos no tarde mucho en llegar. Porque aunque estas películas no inventan nada nuevo si hacen uso de todo el buen trabajo que hay detrás de ellas, en los comics en los que están basados. Que si son una gran obra aunque todavía haya mucha gente que se empeñe en menospreciar la calidad argumental de un género creado cuando ya no había nada que inventar y que por supuesto aun no se estudia en las escuelas.
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2 Comments
A mí me ha gustado bastante, de las mejores de la oleada de películas de heroes. Aunque tambíen he de decir que a diferencia de Spiderman, Iron Man me pillaba de nuevas y prácticamente no había leido ningún comic, así que probablemente alguien que si lo haya hecho tenga una opinión bastante diferente…
SI HICIERON LA ARMADURA DE IRON MAN