A Del Toro no le vamos a negar que ha hecho un excelente trabajo audio visual con HellBoy 2. El nivel de detalle de las criaturas fantásticas, su aspecto y su “interpretación” es una obra de postproducción con una calidad inmejorable, llegando a un nivel de integración con la realidad en el que es difícil extrañarse de que ese bicho este ahí. Esta virtud es la más reseñable y a la vez por la cual más decepcionante resulta la cinta. A pesar de este enorme trabajo en torno a la técnica de lo que vemos y oímos, queda absolutamente desmerecido por el guion, los actores, el doblaje… Total un quiero y no puedo.

La trama se convierte en algo arto simplista al haber omitido multitud de detalles en contarnos los porqués de la primera guerra entre humanos y seres mágicos y el porqué de la segunda, una absoluta falta de puesta en situación en la que el espectador se siente como viendo un documental de hormigas. Están bien, son curiosas, pero no compartes sus motivaciones de recolectar. Todo esto por supuesto desemboca en unos personajes completamente desconocidos e incapaces de trasmitir motivaciones con diálogos de lo más insolventes. Además hay que añadirle para más vergüenza dos subtramas sentimentaloides más previsibles que el cuento de la cenicienta y que terminan por matar cualquier atisbo de mejoría al final de la película.
Se salva HellBoy porque va a lo suyo, es rojo, tiene cuernos limados y dispara con un pistolón que te cagas encima. El tipo azul parece una pescadilla a punto de ponerla en salazón a la que además han doblado con la voz de José Mota de Cruz y Raya para terminar de lapidarlo. La chica que es una histérica y de vez en cuando prende fuego a algo lo más interesante que hace es posar para las fotos. El malo en vez de intentar conquistar el mundo lo que en verdad quiere, viendo el ímpetu y el sentimiento que le pone, es echarse un mus con el ejercito dorado al completo y de paso tirarse a su hermana… Y podria seguir, pero pa que!
El resultado es una película de aspecto visual impecable pero concebida para insultar a niños de ocho años al tomarlos por tontos creyendo que por poner a un bicho rojo en la pantalla haciendo el mono sin sentido se van a entretener. HellBoy 2 solo es un trámite para la tercera entrega, pero se la podían haber ahorrado.