“Papi, estos dibujos no me gustan. Ponme otros”. Fui a ver qué ocurría y me encontré con la emisión en abierto, sin restricción, de una película pornográfica, en el canal Mirador Privado 121, Sácasela del culo, y otra en el mirador Arco Iris 122, Policía corruptos.
Esto es lo que le sucedió a un padre que dejo a su hijo viendo la televisión mientras preparaba el desayuno, y que además pretende poner una queja en el ministerio correspondiente.
Dos cosas tendrían que tener en cuenta este señor antes de indignarse tanto porque su retoño haya asistido a la emisión de dos tíos dándose por el culo sin ningún miramiento hacia sus espectadores.
La primera es que la televisión no es una niñera. Solo emite imágenes y aunque sirva para embobar a los chavales un rato mientras son absorbidos por la programación y así tenerlos controlados y que no molesten, no se le pueden pedir responsabilidades por la misma. No creo que ver unas escenas porno sea traumático en absoluto, sobre todo cuando ni siquiera entiende que es lo que está viendo. Yo me preocuparía mucho más por la programación habitual que ve mi hijo. Programación que resulta del todo aberrante por los argumentos, juicios de valor, y posiciones morales que habitualmente toma. Eso si es realmente pornográfico ya que la mayoría de los programas, incluso infantiles, toman unos derroteros y cuestiones morales que dejan mucho que desear hasta tal punto que con un par de horas al día durante siete años obtendremos un hijo pervertido moralmente ya que lo que hace como suyo, al haberlo aprendido de la televisión y no tener otra guía, está muy lejos de la realidad cotidiana.

La segunda es que si tu hijo es capaz de cacharrear con el mando, o de cualquier otro tipo de manualidad, la responsabilidad de lo que pueda hacer con él, es tuya y de nadie más. No creo que nadie se queje a la compañía eléctrica porque los enchufes son fácilmente hackeables por los infantes al meter unas tijeras. Y en caso de hacerlo habría que valorar seriamente si esa persona es capaz de vivir en este mundo en que los enchufes llevan corriente eléctrica y la televisión emite pornografía, o sería necesario recluirlo en alguna institución para garantizar su propia seguridad. Y sobre todo de los que estén a su cargo.
No es el primer episodio similar que sucede, los hay incluso más rebuscados como el día que un canal de la Disney emitía una película porno. Quizá la pornografía (de adultos, obviamente) no es tan toxica para los menores como si lo es para la conciencia retorcida de algunos padres. Que prefieren escandalizar y embobar, a explicar.
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[...] ni siquiera en la legión de descontentos de la que formo parte, ni siquiera puedo decidir que programa de televisión ve mi hijo, Disney ya le ha manipulado. Pero este Martín sí y otros como él (George Soros ¿Qué tampoco le [...]
6 Comments
“”tengo programado un control parental con un código de cuatro dígitos para evitar este tipo de situaciones”"
Es lo que pasa cuando pones un codigo de 1234. ¿Solución? Poner una queja al ministerio de educación para que en infantil, a los niños de 4 años, no les enseñen a contar hasta 4. Empiecen por el 5
Hay muchas páginas web con recomendaciones, cacharillos tecnológicos para controlar esto y aquello, pero al final lo más importante es el sentido común. No podemos dejar a los niños solos con la tele, a mi no me gusta que pase mucho tiempo pero, en cuanto la conocen (menos de dos años) ya te la piden, y no le dejo que vea nada sin mi compañia, por lo menos le comento las jugadas aunque sean tan surrealistas como la casa de mickey mouse.
La tecnología no puede evadir nuestras responsabilidades como padres
En todos los problemas de educación la responsabilidad es de los padres. Así como suena.
Por lo tanto, estoy muy de acuerdo con tu post y con los comentarios.
Este es el típico padre que demanda a S&W porque su hijo se ha pegado un tiro con la pistola que él dejó al alcance de su mano…
Las emisiones en abierto están reguladas por el gobierno, pero la televisión por cable incluye muchos contenidos que no se ciñen a ninguna norma… como esos canales que mencionan, que sospecho no vengan en ningún “Paquete Infantil”
Esa es la cuestión, que la tele no es ni la niñera ni la educadora de nadie.
Tienen razón en cuanto a que es responsabilidad de los padres orientar y estar pendiente de que ven sus hijos. Sin embargo, considero que la televisión en general tiene una responsabilidad social, y no es posible que transmitan programaciones a diestra i siniestra, simplemente por lo que vende. Sobre todo a horarios no aptos para niños, ni adolescentes. Considero, que debe haber un control tanto en casa de parte de los padres, como un control de parte de los organismos o gobierno. Pienso que la educación es responsabilidad de todos.
Gracias